El coste real de un coche es mucho mayor del que puedes imaginar, porque, además del coste del mismo y de la gasolina, hay que incluir los impuestos, revisiones, desgaste, recambio de piezas y un largo etcétera que todos conocemos. Las comparaciones son odiosas, pero si a largo plazo comparamos el gasto de un coche con el de la bicicleta, realmente nos daremos cuenta que estamos haciendo el “primo”. Nuestro amigo Tomás nos ofrece esta sencilla hoja de cálculo para comparar el coste real de nuestro coche y el de la bicicleta. Te vas a sorprender, seguro.

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